XV Triatlón de Astudillo

Por fin llegó el día, 10 de Agosto, 15 edición del  Triatlón de nuestro pueblo.
El día anterior ya nos comunican que el agua está muy fría y hay que usar el neopreno aunque el día se presenta cálido.
10 de la mañana, empiezo a preparar todo, quitamos un pinchazo de la bici, la limpiamos y a probarme el neopreno de Miguel, “ostia que no me entra, normal es una L”, llamo a Miguel, “Cómo no va a entrar?, si soy más grande que tú” y sí que entro, venga pues a preparar y repasar todo.
Bueno con los nervios aflorando y con unas ganas de la leche por empezar quedamos a tomar café y para el río, allí nos encontramos el resto de compañeros: Fosky, Iñaky, Ernesto, Miguel, Ramón, Samu, Luis Angel, Josean, Che, Illana, Pedro, Carmen,  Ander, Miguel Cavero, Juanma, Ángel, Rodrigo, Unai, Harri y yo (Chao), de los 22 compañeros del pueblo los 4 últimos debutábamos en triatlón.

Recogemos el dorsal y empieza el caos, “esto para este box”, “esto para el otro”, “el gorro hay que devolverle”, “vamos a dejar las zapatas y volvemos a por la bosa blanca y calentamos con la bici”, “pero dónde cojones dejo el casco?”, después de acertar con todo en su sitio gracias a Illana, me veo calentando con la bici dirección Valbuena y rapidito que hay que ir a agua.

Dejamos la bici y a ponerse en neopreno, parece fácil decirlo, pues acabé con una pierna en una manga literalmente y yo veía cómo iba quedándome el último hasta que Josean me echa una mano y logro ponerlo, bueno parece que por fin esto empieza.

Era la primera vez que nadaba en río, pero yo pensé  “es el río de mi pueblo, Chao concéntrate en la técnica de la piscina y saldremos de esta”. Pistoletazo de salida, y ni técnica ni pollas, a tirar para adelante entre patadas y manotazos, curiosamente iba dejando gente atrás, pero no logré coger un ritmo cómodo hasta que dimos la vuelta a la boya, “ostias Pedro al lado”, pero pensé “no puede ser”, aunque en el agua somos todos igual de feos con esas gafas, total que pille ritmillo y salí del agua en 15 min justos (yo no sabía si eso estaba bien o no) y ahora a quitarse el neopreno…  empiezo a tirar como me enseñó Miguel, pero acabo en el suelo tirando como puedo y allí veo a Pedro y a Luis Angel buscando su box con ayuda de Raci, “joder no iré tan mal y pensé en Rodri, se habrá ahogado?”… en este sector destacaron los hermanos Carrera saliendo entre los 20 primeros, alucinante!

Después de un rato me monto en la bici, “Aquí seguro que voy cómodo” y empecé muy bien pero empecé a notar los cuádriceps cargadillos, “serán restos de Pedales de León? Será de nadar?, ahora me tomo un gel y lo arreglo fijo”… no quise forzar mucho por miedo a la carrera a pie e intenté ir estirando los gemelos de vez en cuando, total que acabé la bici sin problemas y adelantando a bastante gente lo que me dio ánimos, pero “¿Dónde están los compañeros?, no he visto a nadie en toda la carrera, fijo que Ernesto ya ha acabado”

Llegamos al último box, aunque tenía la referencia me pierdo porque estaba girado el “131”, cambio de zapatas y las de la bici no salen y eso que las había probado en casa, total, otra vez al suelo y otro ratillo hasta que me preparo, “bueno eso que descanso, pensé”, pensaba encontrarme muy suelto y así empecé, como una bala, pero mis gemelos empezaron a gritar lo que me hizo bajar el ritmo y tener que parar a estirar un par de veces, allí empecé a ver a Ernesto que iba en cabeza, seguido de Miguel y Samu, también el grupillo que corría con Luis Angel, Raci y Álvaro dando ánimos con el Club Alcubilla, también me crucé con Che, Jotis, Carmén, Ana, Rodri, y el resto;  pensé “Estamos todos vivos!”, después de recuperar mis gemelos me cojo al rimo de Miguel Cavero y llegamos apurando a la meta con una media de 4.50”, donde estaba todo el mundo esperando y desaparecieron los dolores.

  Una experiencia cojonuda, pero a la vez dura y que exige mucho entrenamiento, como dice Ernesto, “es un deporte para funcionarios o gente que curra de 7 a 3”, al final foto de grupo en el río, estiramos un poco y para la plaza donde estuvo la entrega de premios, Carmen recogió a la mejor en su categoría y a la mejora triatleta local, Luis Ángel quedó cuarto en su categoría y Ernesto 12 en la general.

De aquí a la Espita a reponer fuerzas y a tomar unas cervezas muy bien ganadas, aunque otros hacían doblete y el domingo otro triatlón…. “Increible! Eso lo haré yo cuando sea mayor”.

Destacar el buen ambiente que se respira en este club, cuando alguien necesita que le echen una mano, siempre están allí, ya sea para ponerse un neopreno, como para ganar unos segundos al crono o como para tomar unas cervezas.

Chao

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *